27 de diciembre de 2010

Poema del Amor que llega

Te voy sintiendo tan cerca
qu se eriza el vello de mi espalda.
LLamaste a mi puerta
pero no llegaste a entrar;
sólo embriagaste la entrada
de mi boca, me venciste
con la borrachera de la espera.
Cuando te hubiste marchado
me dejaste como recuerdo
la aletargada soledad
de mis días en tu ausencia.
Soledad de tu terrible
e inexistente presencia.
Pero ahora te voy sintiendo
de nuevo; de nuevo tan cerca.
Trátame, Amor de ébria
que no tengo miedo a la resaca.
Ahora sé que estoy preparada.
Sé que me rondas
como el rocío a la mañana,
y por ello te abro mi ventana
y todas las puertas de mi casa.
Amor, te voy sintiendo tan cerca
que se eriza el vello de mi espalda.
Acércate infinitamente
sin llegar a tocarme;
que sea yo la que te busque
y que seas tú el que me encuentres.
                           12 de abril de 2006

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